Kriyā es un concepto que ha evolucionado con el paso del tiempo y puede significar cosas diferentes según el contexto. Este artículo te ayudará a entender distintos significados y cómo lo aplicamos hoy.
Me parece un tema muy amplio, seguro que si te dejo la explicación que he encontrado en “The Wisdom Library” podrás entender mejor porqué lo digo:
“La palabra kriyā tiene múltiples significados según la disciplina. En el jainismo, se refiere a movimiento y actividades. En el vaishnavismo, acciones piadosas y dinamismo. En los Purānas, actos de adoración y una deidad. El Āyurveda lo asocia con tratamientos y acciones terapéuticas. Vyākarana lo define como acción en la gramática. Vedānta lo ve como acción necesaria. El Shaktismo lo relaciona con rituales y el poder de Shakti. En el Shaivismo, son acciones divinas. En la historia india, es hacer el bien. Kāvyāshāstra lo asocia a acciones poéticas. En ciencias de la salud, son las acciones necesarias e incluso es la combinación de sustancias.”
Por esta razón, voy a limitarme a lo que seguramente compartimos, que es el yoga en general y el kundalinī-yoga en particular.
- EN EL DICCIONARIO
Kriyā significa acción, acto, actividad, proceso, tarea, etc. y la encontramos como sinónimo de karman, que por similitud, seguramente te lleva a la noción de acción desinteresada.
Sin embargo, kriyā-yoga no es lo mismo que karma-yoga: kriyā-yoga es un yoga práctico o de acciones y karma-yoga es la acción desinteresada que el Maestro Shrī Kṛshna enseña en la Bhagavad-gītā.
- EN LA TRADICIÓN VÉDICA. EN LAS UPANISHAD
En las Upanishads tardías, especialmente las que exploran prácticas yóguicas y rituales (como la Shvetāshvatara Upanishad o las Yoga Upanishads —Dhyānabindu, Amritanāda, Hamsa Upanishad, etc.—), suelen incluir la palabra kriyā como parte de su vocabulario técnico, como por ejemplo:
“yā kriyā sā tu mokshāya…”
La acción (kriyā) que conduce a la liberación…
Y otro texto que me encanta, y que nos inspira a salir del escapismo, está en la Dhyānabindu Upanishad (verso 36):
“kriyāyāh sādhanam shreshtham dhyānam eva tu kriyate”
La mejor práctica de la acción (kriyā) es ciertamente la meditación que se realiza.
Y en los estudios y comentarios sobre la Shvetāshvatara Upanishad, que es principalmente filosófica, se afirma su uso de kriyā en el contexto técnico de la acción espiritual y ritual:
“jñānam jñeyam tathā jñātā tritayam nāsti vastutah; kriyākartā kriyākarma tritayam nāsti vastutah”
El conocimiento, lo conocible y el conocedor; la acción, el agente y el acto; estos tres no existen verdaderamente (en la esencia última).
- SHAIVAISMO Y TANTRA. LA TRIPLE DIVISIÓN DEL PODER DE SHIVA
En algunos textos didácticos y filosóficos, más bien posteriores a los Vedas, se explica la naturaleza de la mente y el poder divino dividiendo dicho poder en:
- icchā-shakti: poder de la voluntad
- jñāna-shakti: poder del conocimiento
- kriyā-shakti: poder de la acción
Esta es una doctrina fundamental del shaivismo y el tantra, pero su referencia directa en las Upanishad es más interpretativa que textual.
En el Moksha-gītā —que no es una Upanishad estrictamente védica, pero sí una enseñanza inspirada en la tradición vedāntica y shaiva— se afirma claramente:
“La mente purificada tiene todos los poderes de icchā, jñāna y kriyā, los cuales constituyen los tres aspectos de la Shakti Suprema.”
Así, estos tres aspectos de la energía de Shiva (icchā, jñāna y kriyā) aparecen explicados como funciones esenciales de la mente y de la naturaleza divina en la tradición shaiva.
Por lo tanto, según Swāmī Krishnananda, aunque en las Upanishads tradicionales no aparece textualmente la división icchā–jñāna–kriyā, textos filosóficos y de desarrollo espiritual ligados a la corriente shaiva sí lo abordan y emplean el término kriyā en este sentido. (Swami Shivānanda, comentarios de Swāmī Krishnananda. Moksha-gītā. The Divine Life Society.)
- PATAÑJALI
Según los Yoga-sūtra de Patañjali, el kriyā-yoga clásico se describe como una práctica triple que abarca:
- tapas: autodisciplina o esfuerzo consciente
- svādhyāya: estudio de uno mismo y de los textos sagrados
- īshvarapranidhāna: entrega o devoción al principio divino
También menciona (2.18) que la naturaleza del guna rajas (una de las tres cualidades de la materia) es la «actividad» (kriyā).
- HATHA YOGA
En contextos prácticos, como el hatha-yoga y otros yogas que ha inspirado, los kriyās son técnicas de limpieza profunda del cuerpo que ayudan a eliminar toxinas y preparar al practicante para la meditación. Por ello, se consideran técnicas de purificación del cuerpo-mente. Su propósito principal es producir cambios internos que favorezcan el crecimiento espiritual, el autoconocimiento y la autorrealización.
El Hatha-pradīpikā describe seis grandes shatkarmas previos a realizar prānāyāma o para personas con una constitución débil: limpieza nasal (neti), purificación digestiva (dhauti), limpieza de colon (basti), purificación de los nervios (nauli), limpieza respiratoria (kapālabhāti) y purificación ocular (trātaka).
Naren Herrero nos advierte que estos shatkarma actualmente “se conocen popularmente en hatha-yoga como kriyās, lo cual es curioso si nos basamos en el texto original, donde se las nombra una decena de veces como karmas”.
- CONTEMPORÁNEO, KUNDALINĪ-YOGA
A todo lo anterior, las escuelas modernas han añadido cientos de secuencias dinámicas de respiración, mantras y movimientos corporales, como ocurre en el kundalinī-yoga.
Su finalidad es siempre la misma: eliminar bloqueos físicos y mentales, favorecer el flujo de energía vital (prāna) y facilitar el acceso a la calma interior.
En palabras de Swāmī Satyananda Sarasvatī (2002), las kriyās son un “laboratorio de purificación”, donde cuerpo y mente se afinan como instrumentos al servicio de la conciencia.
También existen kriyās de carácter más meditativo, enfocados en el control de la respiración y la energía para facilitar el despertar espiritual, la concentración mental y la transformación personal.
En síntesis, un kriyā en el yoga es una técnica (física, mental o energética) cuyo propósito principal es la purificación profunda del cuerpo y la mente, promoviendo la eliminación de toxinas y residuos para optimizar los procesos naturales de limpieza del organismo y la autorregulación y así facilitar o acelerar el progreso espiritual del practicante y, en algunos casos, conducir hacia estados elevados de conciencia y realización del Ser, que en última instancia es reconocida como la unión con la Divinidad o la Verdad.
Yogananda explicó en su libro Autobiografía de un yogui que kriyā-yoga “es un simple método psicofisiológico” para oxigenar y rejuvenecer.
Después Yogui Bhajan, en su propia exposición sobre kundalinī-yoga, describió kriyā como «una serie de posturas, respiración y sonido que trabajan hacia un resultado específico».
Y esta es la definición de kriyā según Sadhguru:
A diferencia del karma, que implica acciones externas con el cuerpo y la mente, la kriyā se centra en la manipulación de la energía interna. En esencia, es una forma de transformar las propias energías para lograr la liberación y el crecimiento espiritual. Mientras que las acciones externas (karma) pueden atar, las kriyās son consideradas como aquellas que liberan.
Como ves, el concepto clásico de kriyā sigue vigente y aunque nació hace siglos, ha dado mucho de sí, y su esencia de “acción consciente” parece hecha para este momento de la historia.
Según la disciplina actual de kundalinī-yoga podemos decir que kriyā es ahora también una serie de ejercicios ordenados con una armonía y finalidad concretas que, como todo viaje, tiene una intención, algunas veces muy estudiada previamente y otras muy orgánica y espontánea. Estas series suelen estar estructuradas y son un mapa increíble para realizar tus prácticas o incluso dar clases si ya te has formado.
En nuestro curso, no sólo vamos a darte muchas, sino que están revisadas y actualizadas para que te llenen de conocimiento. Además, en nuestra pedagogía discernimos sobre su utilidad actual, su comprensión o vulgarización. Te las damos con el sánscrito corregido, variantes, la ejecución pulida, las mudrās con sus nombres clásicos, las palabras escogidas con ecuanimidad y delicia, etc. Son un tesoro.
Tener estos ejercicios y clases hechas te va ayudar muchísimo. Además, proponemos un espacio de diálogo para la investigación con el grupo, del que formarás parte a través de tu sincera exploración.
También te damos kriyās del siglo XXI como ésta, titulada “Kriya Vital y Genial” diseñada por mí, y que espero puedas disfrutar:
- MÁS ALLÁ DE LA TÉCNICA
Hablar de kriyās solo en términos de resultados sería perder su esencia.
Las kriyās no son gimnasia respiratoria ni simples rutinas. Son un recordatorio de que la transformación empieza en lo más sencillo: en la forma en que respiramos, en cómo nos limpiamos por dentro, en la calidad de nuestra atención.
Sus tres pilares clásicos de disciplina, autoestudio y entrega no se limitan a la esterilla, sino que se reflejan en cada gesto de la vida.
Practicar kriyās es fácil si tienes constancia y apertura. Quien las practica descubre que la calma no se persigue fuera, sino que surge de limpiar lo que sobra dentro.
Las kriyās son un puente: unen la tradición y la sensibilidad del presente, descubren la inevitable unión de lo visible y lo invisible. Facilitan la descontaminación de “quién somos” y el descubrimiento de la verdad de lo esencial.
Parar el mundo marcado por el ruido y la aceleración y practicar una kriyā puede ser la diferencia entre vivir a merced de la inercia o vivir con verdadera presencia.
Tras todo este recorrido, me apetece cerrar recordando por qué en el yoga y el tantra damos tanta importancia al prāna y qué papel juegan las kriyās en la salud. Para mí, prāna no es un concepto abstracto: es la fuerza que anima y sostiene el cuerpo y la mente, la manifestación de la conciencia universal en cada célula.
Cuando esa energía circula libremente por las nādīs y chakras, los órganos funcionan mejor y la mente-emoción se calma y equilibra; pero cuando se estanca, sentimos cansancio, desorden emocional o enfermedad.
Las kriyās se convierten, entonces, en una herramienta al servicio de ese flujo. Al respirar de forma consciente, movilizar el diafragma, combinar posturas, sonidos o mantras y concentración, liberamos bloqueos, eliminamos toxinas y fortalecemos el sistema nervioso.
Los ejercicios pueden masajear órganos internos, mejorar la circulación y regular el ritmo cardíaco y la presión arterial. He comprobado cómo, con la práctica regular, se expanden los pulmones, aumenta la vitalidad y la resistencia y, al mismo tiempo, disminuyen el estrés y la ansiedad; la mente se aclara y la resiliencia emocional crece.
Puedes comprobar que no todo es fisiología. Estas técnicas abren una puerta al interior: purifican el cuerpo y calman la mente, facilitan la alegría con prāna, crea espacio para la buena vida y nos acercan a estados de meditación profunda y autoconocimiento.
De ahí que se hable de kriyās como un puente entre lo físico y lo sutil. Hay series específicas para el sistema linfático, para abrir el corazón, para fortalecer el abdomen o para agudizar la conciencia. Cada una responde a una necesidad y, al mismo tiempo, todas comparten la misma intención: armonizar la energía vital para que el cuerpo, la mente y el espíritu vuelvan a vivir en un equilibrio pleno de armonía.


